Sobre este episodio
"Se está quemando la oficina, vamos a morir" fueron las últimas palabras de John Howard Boulton y sus colegas, minutos antes de que la Torre Sur del World Trade Center se derrumbara. RFI entrevistó a su hermano, Alfred Boulton, que 20 años después recuerda esa fecha fatídica. RFI: Tú perdiste a tu hermano, John Howard Burton, en los atentados del 11 de septiembre de 2001 y ya han pasado 20 años. ¿Cómo viviste ese día? Alfred Boulton: Lo tengo bastante claro porque eso se repite todos los años. Cuando la Torre Norte fue impactada, mi hermano estaba confundido. Yo supe que él pensaba que se había estrellado un avión Cessna contra la otra torre, pero no sabía exactamente lo que estaba pasando. En un momento dado decide bajar , junto a sus compañeros de oficina, pero como él trabajaba en el piso 84 de la Torre Sur, tenía que cambiar de ascensor, creo que en el piso 79. Y cuando fueron a cambiar de ascensor, un agente de seguridad le dijo que regresaran a la oficina porque estaban cayendo escombros de la otra torre y que era peligroso estar en la calle. Ellos regresan a su oficina y después se estrella el avión contra su torre, por debajo de la oficina donde estaban, pero bastante cerca. Ellos trataron de volver a bajar, pero habían algunas escaleras que se estaban quemando y entonces tuvieron que regresar nuevamente a la oficina. Mi hermano y su socio pudieron hablar con la familia de cada quien - cinco minutos antes que se cayera el edificio- para decir sus últimas palabras: 'Se está quemando la oficina. Vamos a morir'. Eso fue lo último que supimos de él.Tenía 29 años. Dejó una esposa y un hijo que en ese momento tenía 9 meses. RFI: ¿Qué significó para tu familia el 11 de septiembre de 2001? Alfred Boulton: A mi mamá la destruyó. Mi mamá nunca se recuperó de eso. Tuvo una vida bien complicada. Perder un hermano es una cosa muy dura. Todavía me duele, pero me tuve que ocupar de mi mamá hasta su muerte, hace poco más de 4 años. RFI: Hay un tema también delicado y es que ustedes lograron recuperar restos del cuerpo de John que se encontraron bajo las Torres Gemelas. Alfred Boulton: Sí, como a los nueve meses, buscando entre los escombros encontraron un brazo que se identificó por el anillo de matrimonio. Lo creamos y lo metimos en la casa de [nuestra] finca. Abrimos un huequito, metimos la ceniza y sembramos una pequeña mata de mango porque a él le gustaban mucho. La mata creció y dio fruto. Pero dieron la orden de destruir la finca, creo que fue una orden directa de Hugo Chávez. Espero que la mata siga allá... él está muy presente, siempre está con nosotros.